08 julio 2013

Pañales de tela, ¿porque no?



¿Conocéis los pañales de tela?
No, no aquellos que usaban nuestras madres y abuelas, sino los de ahora, que son fantásticos por dentro y por fuera. No voy a profundizar en el tema ecológico ni de ahorro, porque creo que es algo que casi todos conocemos, sólo dos apuntes;
- Los pañales desechables tradicionales no se reciclan, ni reutilizan ni mucho menos son biodegradables. Durante el primer año de vida tiraremos una media de 2300-2700 pañales sucios.
- La inversión en pañales para el primer y segundo año se amortiza, en comparación con los pañales tradicionales desechables, contando el coste de lavado, los primeros 4 meses (de cada año).

Yo los descubrí tarde, cuando Amanda contaba ya un año y medio, lo que me ha dado muy poco tiempo real de uso dado que cuando la temperatura era muy fría no me gustaba usarlos (pues permanecen más húmedos que los desechables, no cabe duda).
Aunque existen multitud de marcas y modelos fantásticos, de los que pueden asesorar en las tiendas especializadas, yo hice una primera tentativa con unos que no me gustaron mucho, porque al final todo el pañal se terminaba mojando, eso si, su estética es genial como veis.




Seguí buscando y al final opté por G-Deapers (gracias a la sabia recomendación Irene que casi se hizo un Master) y me han encantado.


Estos pañales se componen de tres partes; el pañal en sí, que es lo que veis en la foto 1, la "funda" de plástico que puede quitarse y ponerse (y de la que pueden comprarse recambios sueltos) en la foto 2, y la parte absorbente, de la que igualmente hay que comprar muchos, en la foto 3. Por último los veis montados, tal y como se usarían.



La parte exterior es genial porque tiene el velcro hacia atrás, lo que hace que no puedan quitárselo ni que quede toda la parte más abultada en la parte delantera. Además la tela es muy fina, transpira y se seca rápidamente.
La parte intermedia es plástico y va sujeto a la otra por corchetes pequeños, por lo que no se moja, mantiene seco el exterior y puede retirarse y enjuagarse y volver a usarse. De su correcta colocación dependerá que se manche o humedezca todo el pañal.
La ultima parte, el forro, es una especie de esponja con forma de compresa grande, recubierta con microfibra, un tejido que se mantiene bastante impermeable y que es suave, al estar en contacto con las zonas íntimas.
De esta pieza es de la que más cantidad debemos tener, aunque son bastante baratas, pero con balletas de microfibra que suelen vender en packs podemos incluso hacerlas nosotros mismos.
Por último, de forma opcional, se pueden comprar unos forros desechables, que venden en diversos formatos (yo compré por los que vienen en rollo) y que pueden ayudar mucho a limpiar las cacas al poder tirarse a la basura con ellas, aunque también permiten, si este no es el caso, incluso algún lavado.
Lo ideal es tener suficientes como para hacer uno o dos lavados de todo por semana; para evitar olores lo ideal es meter las partes sucias (y mal olientes) en un cubo con agua y esencia de algún aroma que bloquee un poco los que emiten los pañales, así evitaremos gastar en agua y energía lo que ahorramos en pañales. También se pueden lavar a mano según se usan pero a mí me parece un rollazo, honestamente. De todos modos, en cualquier blog especializado, tienda on line...encontraréis trucos, jabones especiales para lavarlos...pues es importante que no les irriten.


El principal inconveniente, a parte de tener que lavarlos, es que debemos cambiarlos mucho más a menudo que los habituales desechables, pues se mantienen, como es lógico, más húmedos, y pueden irritarles más. Otros inconvenientes:
- Debemos colocarlos con cuidado para asegurarnos que no habrá fugas. Con esta precaución el riesgo de fuga es similar al de cualquier marca.
- Requieren una inversión inicial cuantiosa para poder usarlos de forma cómoda, pues hay que comprar bastantes.
- Debemos cuidar mucho más si cabe la higiene del bebe en esa zona.
- Abultan más en el culete.
- Es más complicado cambiarlos fuera de casa porque tenemos que cargar con el sucio.

Entre las ventajas, la principal es el respeto al medio ambiente y al planeta en el que tendrán que vivir nuestros hijos, nietos.... Pero hay otras:
- La segunda es la económica, pues el ahorro es importante. Hay muchas páginas que cuantifican estos ahorros.
- Los hay con diseños y colores fantásticos, pudiendo usarse como culottes en verano (que que también es ahorro y comodidad).
- Los niños aprenden antes a controlar esfínteres y de modo más natural pues son más conscientes de sus deposiciones al mantenerse más húmedos.
-Al estar hechos de materiales más naturales y transpirables, suelen ser menos propensos a causar alergias.
-Es una buena forma de empezar a inculcar a nuestros hijos la necesidad de reciclar, reutilizar y respetar el medio ambiente.




Sin duda fue una buena idea y si alguna vez, dentro de mucho mucho tiempo, tengo otro hijo, los usaré de nuevo mucho antes...eso sí, los primeros días o semanas desde el nacimiento, desechables, que ya hay mucho caos esos días.