10 julio 2013

Aventuras en la cocina: mermelada de cerezas




Pues eso, es tiempo de cerezas y tengo un montón de cerezas bercianas riquísimas, pues mi padre es de un precioso pueblo de esa comarca, Molinaseca.
Como algunas se van a poner malas he decidido hacer mermerlada de cereza.
Las cantidades para las mermeladas suelen ser igual de fruta que de azúcar, aunque yo lo hago más bien a ojo-cata, porque me gusta que siga sabiendo a fruta.
Lo ideal es lavar las cerezas,  deshuesarlas, añadirles un chorrito de agua, uno de vinagre (mejor de manzana) o zumo de limón (como exprimir manualmente medio limón) y azúcar (quedándonos cortos).
Lo dejamos reposar y macerar 24 horas, moviendo de vez en cuando y añadiendo poco a poco algo más de azúcar.
Las cerezas habrán oscurecido y habrán soltado gran cantidad de jugo, que es lo que queremos.
Lo ponemos todo una hora a fuego suave, muy suave, y trituramos con la batidora sin apartar del fuego.
Si vamos a envasar son baño María, subimos el fuego para que dé un último hervor antes del meter al tarro y cerramos.
En este post ya os conté como era eso de envasar, baño maría...

Creo que es ideal para rellenar unas magdalenas o cubrir una tarta de queso...¡a acompañar unas galletas en el desayuno!