24 marzo 2016

Hoy leemos "En casa ¡hay reglas!" con literaturas SM




Cuando Literaturas SM nos propuso reseñar este libro, ya sabía yo que no nos iba a dejar indiferentes, aunque para ser sincera esperaba que al fin un libro hablara de las reglas tal y como ya las veo. Os adelanto que no es el caso.



Título: EN CASA ¡HAY REGLAS!
Autores: Laurence Salaun y Gilles Rapapurt (Franceses)
Editorial: SM
Precio: 12,95 €
Edad recomendada: 3 a 7 años

Físicamente el libro está muy bien, es de tapa dura (cartoné), con ilustraciones (algunas mejores que otras) y buen tamaño.

Sinopsis:
Trata de lo que esperamos,  reglas de las que todos, de una forma u otra, tenemos en casa (si, nosotros también), pero no a modo de historia sino enumerando reglas no relacionadas entre si en cada página, las cuales se acompañan de ilustraciones algo exageradas para intentar ser más o menos divertidas. Se intenta que las familias nos veamos reflejadas en esas ilustraciones y encajemos las reglas en nuestras propias vivencias.

Hay normas como las de cruzar la calle o no tirar papeles al suelo que son universales y está genial recordarlas, pero otras como las de dormir con mamá o corregir a mamá (cuando dice algo que no está bien) que entran en terreno algo más resbaladizo.
Además se hace un poco largo y tedioso con tanto "No...no...no" por lo que creo que NO conviene leerlo del tirón si no, quizá, usarlo para reforzar temas, como un apoyo, bien historias que contamos a nuestros hijos o bien conversaciones sobre algo concreto. Otra forma de leerlo es enfatizando las normas que consideramos apropiadas y riéndonos de las que no, a modo de "verdadero" y "falso", para nosotros es la mejor opción, es más, con esta forma de leerlo el libro tiene mucho más sentido y nos gusta más.

Como he dicho, las ilustraciones son graciosas, pero no todas, pues tampoco me gusta mucho que se pinte a la mama en muchas páginas enfadada o con cara de vinagre, porque eso refuerza la idea de tedio, castigo y regañina que suponen las normas en lugar de asimilarlas como algo normal, porque incluso aunque se esté de acuerdo con cada una de las normas, siempre será mejor tomarlas con naturalidad




Quizá esa sería la cara que pondríamos muchos padres en muchos momentos, y quizá pueda interpretarse como un guiño a eso, como una oportunidad de vernos a nosotros mismos, de reirnos y relajarnos, siguiendo el juego de "verdadero y falso" pero el libro es para niños de 3 a 7 años y ellos la ironía no es algo que dominen, por lo que creo que es fundamental explicarles este punto e intentar meter una nota de humor a la hora de leerlo.
A Amanda, al leerlo del tirón, no le hizo ninguna gracia y no entendía muchas cosas. Posteriormente al releer ciertas partes como os he dicho y llamarle la atención sobre algunas cosas, si le parecieron algo más divertidas y entendió más el libro.

Hay algunas normas en que si se encuentra el sentido del humor, como la de no hacer fuego porque mama no es un bombero, o la de no hablar con la boca llena salvo....y otra como la de no irse con extraños que siempre es bueno recordar, pero bueno, tampoco os voy a revelar todo el libro.

En conclusión, creo que no es un libro para regalar a cualquiera ni que pueda servir para cada casa, y me parece fundamental que los padres lo trabajen un poco antes para intentar encontrar y meter el tono de humor a cada página. Si lo trabajamos y contamos como una historia donde la casa pasa de ser un caos sin normas a un lugar maravilloso, o bien para evaluar ciertas normas,  puede ser una buena herramienta de apoyo, e incluso un imprescindible, pero no es nuestro caso.