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28 marzo 2016

Aventuras en la cocina: Tarta de calabaza #sin huevo #sin leche



La idea inicial de esta tarta la aprendí a hacer en un showcooking de Biocultura y no es sólo para gente que no quiere o no puede tomar lácteos ni huevos si no también para acostumbrar a los niños a sabores alternativos a los ya clásicos que aportan las cremas lácteas en los postres.
Aunque es una receta otoñal, por aquello de usar productos de temporada, la calabaza suele estar disponible todo el año, pero yo la hice el otro día con una calabaza que tenía envasada en tarros desde otoño.

INGREDIENTES
300 ml de bebida de avena*
200 ml de bebida de almendra (o de leche coco)*.
4-5 cucharadas de panella(endulzar al gusto )
500 gr. De calabaza 
Agar-agar para cuajar 500ml de liquido a textura dura-firme.
2-4 hojas de hierbabuena
Una pizca de jenjibre
Una pizca de canela
Una plancha de masa quebrada redonda (apta para veganos/aplv...) o bien una base de galletas (Gullón y Santiveri tiene bastantes aptas pero mirad siempre el envase) y margarina derretida.
Molde redondo apto para horno (yo uso uno del tamaño de las planchas que venden de masa y hojaldre redondo que tiene como 3 cm de altura).

Precalentamos el horno mientras colocamos la masa en un molde plano. Horneamos la masa sin que llegue a tostarse.
Cocemos la calabaza cortada en trocitos en los 300ml de bebida de avena junto con la panella removiendo de vez en cuando. Como mi calabaza estaba precocida solo le di un golpe de calor en la bebida y el resultado es igualmente bueno, pero lo ideal es cocerla en ella.

Disolvemos el agar en los 200 ml leche de almendra o coco (la que está fría) y reservamos.

Retiramos la masa del horno cuando empiece a dorarse sin apagarlo o, si hemos elegido base de galletas, encendemos el horno mientras derretimos la margarina al baño maría y picamos las galletas para hacer la masa de la tarta. Mezclamos ambas cosas y extendemos la mezcla en el fondo del molde elegido con el grosor que queramos.

Cuando esté cocida la calabaza añadimos las especias al gusto y la mezcla de bebida y agar-agar y dejamos cocer 2/3 minutos.

Añadimos las hojas de hierbabuena, también al gusto (lo ideal es que de un saborcillo sutil y sorprendente así que añadid 3 -4 hojas), retiramos del fuego y trituramos todo con la batidora.

Vertemos la mecla sobre el molde con la masa elegida y damos un golpe de horno,  4-8 minutos, hasta que esté un poco dorado el borde de la masa si es quebrada o unos 4 si son galletas.

Sacamos del horno, añadimos un poquito de panela por encima, que se derretirá como si fuera caramelo tostado, y dejamos enfriar primero a Tª ambiente y luego en la nevera.

Puede acompañarse de mermelada, helado o incluso nata montada (vegetal) aunque sola está deliciosa y muy ligera y el toqué de hierbabuena os sorprenderá.

¡Espero que os guste como a nosotros!




*Se recomienda usar cualquier bebida o leche vegetal salvo de soja en las proporciones que se desee, solo respetando dejar la parte que necesitamos fría para mezclar con el agar-agar. 




27 octubre 2015

Receta para niños con kiwis Zespri: Nuestra tarta "tiramisú" de kiwi.




Con esta receta participamos en el concurso de Zespri y es que, como fans absolutas de los kiwis, no podíamos perdernos el concurso.
En casa siempre hay kiwis, bien clásicos, variedad green, o bien orgánicos o de la variedad gold, depende de la dispinibilidad de ese momento en la tienda, porque los kiwis son una alternativa estupenda para variar en el consumo de frutas, aportando no solo fibra sino tambien gran cantidad de vitamina c, indispensable cuando se acerca otoño e invierno.




El kiwi se puede tomar  y ofrecer a los niños de muchas formas: en brocheta de frutas, en ensalada, gelatina, cubierto de chocolate o en un smoothie, pero tambien se puede incorporar a otro tipo de postres como hemos hecho nosotras, modificando el clásico tiramisú para hacer una tarta rica, ligera y dulce con un toque verde muy original, ¿y el resultado? Me ha sorprendido porque no solo combina bien sino que refresca mucho el postre y lo hace muy completo, al aportar vitamina C y fibra del kiwi,  hidratos de carbono del azúcar y hojaldre, proteínas de las claras, calcio del queso y grasas tanto del queso como del huevo.

Y sin mas os dejo la receta:

INGREDIENTES:
3-4 kiwis Zespri de cualquier variedad. Nosotras usamos verdes, los green.
3 huevos de gallinas felices
250 g de queso mascarpone
60 g de azucar de caña 
Vainilla molida

1 placa de hojaldre


Horneamos la plancha de hojaldre cubriéndola de garbanzos o judías para que no crezca la base. Aunque a mi me gusta mucho el hojaldre por ser muy ligero, otra opción interesante es usar masa
quebrada que es un poco más consistente pero no será muy protagonista de la receta.




Mientras se hornea preparamos el relleno; separamos las yemas y las mezclamos con 35g de azúcar y la vainilla (al gusto) hasta que quede bien integrado. A continuación añadimos el mascarpone y mezclamos bien.




Separados batimos las claras a punto de nieve fuerte con el resto del azúcar. Estarán montadas cuando al dar la vuelta al recipiente no caiga su contenido.






Una vez montadas mezclamos ambas cosas con movimiento envolventes de tal forma que se integren bien los componentes sin bajarse las claras, pues le aportará textura de mousse.
Añadimos la mezcla al recipiente con el hojaldre horneado (debe estar totalmente frío), lo cubrimos con film transparente y lo dejamos enfriar 6-8 o incluso 12 horas para que coja textura compacta.




Para hacer la cobertura de kiwi pelamos los kiwis, que deben estar maduros y blanditos, y con ayuda de un tenedor los aplastamos de tal forma que quede una especie de compota fría no demasiado fina. Si la compota tiene mucho jugo lo ideal sería colarla para que no reblandezca las otras capas, (con ese jugo podríamos hacer un sirope de kiwi al calentarlo con azúcar a fuego lento).

La compota de kiwi se añadiría sobre el rellano de la tarta en el momento de servir, pudiendo decorarse con azúcar glas al gusto aunque a nosotros nos gusta más de forma natural.




Ideal para incorporar el kiwi a la dieta y hacer un postre sano y nutritivo y para que, como siempre, los más pequeños nos ayuden en la cocina.


05 septiembre 2015

Aventuras en la cocina: Pastel de frambuesas y arándanos





Hace mucho que no os traía una receta y es que llevo un tiempo perezosa y no hago muchas cosas nuevas, pero hemos aprovechado los últimos días de vacaciones para hacer un pastel de frutos rojos ligero y delicioso. 

Esta receta la he adaptado de un libro de repostería tradicional europea que tiene muchas recetas alemanas y desde luego que esta se parece mucho a algunas de las tartas que se pueden encontrar en las pastelerías de allí y que te sirven en porciones cuadradas junto con tu café. 


INGREDIENTES
1 plancha de masa hojaldre redondo. 
300 ml de nata para montar.
1 huevo de gallinas felices.
250 g de frambuesas
125 g de arándanos 
2 cucharadas colmadas de azúcar moreno
Vainilla
*Observaciones: Con esta cantidad de frambuesas el sabor de arándanos y vainilla queda un poco enmascarado. Depende de vuestro gusto podéis equilibrar las cantidad o invertirlas. 




Precalentamos el horno a 200 grados.
En un molde redondo colocamos la masa de hojaldre bien pegada y la pinchamos con un tenedor.
Añadimos una cucharadita de azúcar moreno repartido (si los frutos son muy ácidos como en este caso) y encima extendemos los frutos previamente lavados pero en crudo, de tal forma que queden bien repartidos por toda la base.
Con esa cantidad se cubre casi entera.


Aparte batimos el huevo, añadimos el azúcar y lo mezclamos bien. A continuación incorporamos la nata y la vainilla al gusto y lo batimos (sin montar ) hasta que la mezcla sea homogénea.
Probamos y rectificamos de vainilla y azúcar si es necesario y añadimos por encima a la masa con los frutos.


Metemos al horno unos 20 minutos, hasta que veamos que este cuajada. 

Se deja enfriar y se sirve frío...mmmmm idealmente con helado de vainilla.


Buen provecho.

17 abril 2014

Aventuras en la cocina: Galletas de canela







Hoy me estreno con el recetario de "Galletas veganas" que hace un tiempo me bajé gratuitamente (y os compartí en facebook) desde la fantástica CreatinVegan con una receta del libro que por cierto, es estupendo de principio a fin. Te habla de ingredientes, de instrumentos, de tipos de galletas y de un montón de cositas más.






La receta es una variante del las Galletas básicas a las que le he añadido canela y azúcar glasé una vez horneadas. Al no quedar muy dulces, tirando a sosas incluso, me han gustado más; es bueno porque así no toman tanta azúcar y es malo porque así tomo (yo) más galletas.



Bueno, otra variante es que yo no las he hecho veganas, es decir, usé mantequilla, porque soy antimargarina, aunque si usé leche vegetal para no saltarme toda la esencia de la receta, que en mi caso es vegetariana. Quizá algún día pruebe con aceite u alguna otra variante de margarina que no incluya grasas hidrogenadas.




Espero que os animéis a hacer un poco más dulce y natural vuestro desayuno!










14 julio 2013

Aventuras en la cocina: Kirschenstreuselkuchen, es decir, pastel de cerezas estilo alemán




Una de las cosas más típicas de Alemania es lo del Kaffe und Kuchen, o sea, tomarse un café con un trozo de tarta o pastel, y tienen muchos donde elegir tan desconocidos como deliciosos.
Los streusel me encantan, porque tienen por encima una capa crujiente tipo galleta que contrasta con la acidez de la fruta, así que ayer me decidí a hacer uno por primera vez y mmmmmm...ha sido un exitazo.
Yo lo hice con cerezas claro, pero manzana, Ruibarbo, fresas, frambuesas...pueden ser buena elección. Realmente cualquier fruta con punto de acidez y que permita su cocción al horno puede ser buena elección.
La receta la cogí de blog Lola en la cocina que me gusta mucho, aquí tenéis su receta, si bien es cierto que, como siempre, he modificado alguna cosilla porque no me quedaba del todo bien,  así que os dejo también como la he hecho yo.


INGREDIENTES
Bizcocho:
115 gr. de azúcar
15 gr. de harina
1 cucharadita de levadura
1 pizca de sal
2 huevos
3 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas de leche

Para el Streusel, el Crujiente de arriba:
125 gr. de mantequilla
150gr. de harina
75 gr. de azúcar
pizca de canela

Relleno:
600-700 gr.de cerezas deshuesadas
2 cucharadas de azúcar (según madurez, las mías estaban un poco verdes).

MODO DE HACERLO: 


Deshuesamos las cerezas y las ponemos a macerar con el azúcar.
Precalentamos el horno a 190-200 grados y empezamos con el bizcocho, mezclando azúcar con el aceite y añadiendo los huevos (sin batir ) y la leche. Mezclamos aparte harina y levadura e incorporamos a la mezcla húmeda con ayuda de un tamiz. Una vez todo ligado, lo vertemos al molde donde lo haremos.
Efectivamente, debe ser un molde plano y con gran superficie, pues el grosor debe ser fino y el bizcocho ligero. Lola lo hizo en uno de 20*30cm y yo en uno algo menor, unos 18*28, y aún así la mezcla me pareció pelín escasa. Mejor molde pequeño y hacer varios que dejar las capas demasiado finas, por eso yo agregaría más fruta (tal y como pongo en ingredientes).
Agregamos las cerezas pasadas por un pelín de harina o esperamos a hacerlo más tarde, para que no se vayan al fondo ( como me ha pasado a mí, pues las incorporé en este punto).
Para la capa de arriba: derretimos la mantequilla, añadimos la harina y la azúcar, un pelín de canela, y mezclamos bien, quedando una masa de galletas muy suelta. Con las manos desmigamos lo más posible.
Al recipiente con la masa de bizcocho le añadimos las cerezas (o la fruta) de tal forma que cubra toda la superficie, y a continuación, inmediatamente, echamos la mezcla final del mismo modo, consiguiendo que los terrones cubran la superficie pero sin aplastarlos ni compactarlo.
Se baja el horno a 160-170 grados y se mete, centrado o un poquito más bajo. El mío en 20 minutos estuvo listo...cuando la capa de arriba empezó s coger color apagué el horno y a los 5 minutos escasos lo saqué. La masa de arriba, al ser como de galleta, sigue haciendose fuera y el bizcocho enseguida se hace al ser tan fino.
Se puede ir contando sin desmoldar o desmoldar en frío (yo lo he hecho al día siguiente partiendo lo.que quedaba en dos) porque es fácil que se rompa, especialmente la capa superior.

Espero que os guste tanto como a mí!! Y si lo haceis, decidme que tal.


13 mayo 2013

Aventuras en la cocina: Falafel con salsa de yogurt



Esta receta me gusta mucho por varios motivos; aunque es una receta de cocina árabe, esta muy vinculada a la comida vegetariana, la cual me gusta cada día más, y es tan fácil y la masa tan manejable que la pueden hacer perfectamente los niños, por lo que se puede preparar con ellos. 
Desde mi punto de vista, la salsa de yogurt es imprescindible para este plato, porque los falafel solos resultan pesados y la salsa aligera y refresca mucho el sabor. 

INGREDIENTES:
250 gr. de Garbanzos crudos
1 sobre de levadura
1/2 cebolleta, cebolla o puerro
3 dientes de ajo machados
1/2 cdita. de comino
Sal, pimienta, perejil

Para la salsa: 
Un par de yogurts naturales sin azúcar tipo griegos (muy cremosos) 
1/2 cdita. de Albahaca
1 diente de ajo picado
Sal, una pizca de pimienta
1 cucharada de Aceite de oliva por yogurt (más o menos al gusto)
Un chorrito de limón opcional

PREPARACIÓN:
Ponemos los garbanzos en remojo la tarde anterior. Les escurrimos el agua y vamos triturandolos con la batidora hasta que queden hechos una pasta. Si es necesario agregamos un poco de agua (vamos agregando a cucharadas para nunca excedernos) para triturar mejor. 
Por otro lado picamos la cebolleta muy fina, machacamos los ajos y añadimos las especies, e incorporamos la mezcla a la pasta de garbanzos, Volvemos a batir todo de nuevo. 
Agregamos la levadura, mezclamos bien y dejamos reposar un rato, como una hora, mientras hacemos la salsa.

Para la salsa, batimos los yogures, agregamos el ajo machacado y vamos incorporando el resto de ingredientes; si lo hacemos manual quedará más escasa y cremosa. Si lo hacemos con la batidora quedará más líquida. Puede añadirse un chorrito de limón al gusto. Dejamos enfriar en la nevera.

Con la masa hacemos bolitas y las pasamos por un poquito de harina (de trigo o de garbanzos), y las freimos en aceite caliente hasta que queden crujientes por fuera. 
Servimos con la salsa por encima. 

En esta receta salen bastantes, como para acompañamiento en una cena de seis u ocho personas, por lo que yo congelo las bolas una vez hechas y tengo para dos o tres días. 

Espero que os gusten! 

Y si decidís hacerlo por favor, comentad el resultado, me encanta saber que opinais.