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06 noviembre 2015

Aventuras en la cocina: Bizcocho de yoghurt sin yoghurt, dos recetas


Desde que he dejado los lácteos la variedad de mi dieta se ha reducido drásticamente como ya os conté hace unos días, así que me he tenido que meter a la cocina a hacer pruebas para poder darme un capricho, o dos, sin dejarme una fortuna.

La semana pasada hice la primera prueba de este bizcocho, pero aposté sobre seguro y usé tres claras de huevo a punto de nieve que tenía congeladas para darle esponjosidad, pero está vez he eliminado esas claras y me he ceñido "casi" a los ingredientes del clásico bizcocho de yoghurt o bizcocho 1-2-3 que todo el mundo conoce por ser fácil, rápido y muy rico.
La primera receta la hice hace unos días y la segunda la he hecho hoy.

Receta 1



INGREDIENTES:
3 vasos de yoghurt de harina: yo he usado 2 de harina integral+1/2 de harina blanca + 1/2 harina de maíz (en el original 3 de harina blanca).
1,5 vasos de azúcar moreno o azúcar de caña (en el original son 2 ).
0,5 vasos de AOVE suave (en el original es 1).
1 vaso de bebida de almendra (en el original sería 1 yoghurt natural o de limón).
1/2 sobre de levadura química.
1/2 cucharadita de bicarbonato.
2 huevos de gallinas felices (en el original son 3).



Ponemos a calentar el horno a 180-200 grados.
Como siempre, se mezclan huevos y azúcar, se añaden los sabores elegidos, el aceite y la bebida de almendra. Se va batiendo todo a medida que se van añadiendo ingredientes hasta que estén bien integrados.
Aparte se mezclan las harinas con la levadura y el bicarbonato y se van incorporando en la mezcla de ingredientes húmedos.

Una vez bien mezclado se pone en un bol y se introduce en el horno unos 30 minutos a 180 grados (según horno).

Y listo...

Receta 2


INGREDIENTES:
3 vasos de yoghurt de harina: yo he usado 2 de harina integral+1 de harina blanca 
1,5 vasos de azúcar moreno o azúcar de caña (no queda muy dulce)
0,5 vasos de AOVE suave 
1 yoghurt natural de soja
1/2 sobre de levadura química.
1/2 cucharadita de bicarbonato.
1 huevo de gallinas felices (en el original son 3).
Zumo de 1 naranja y su ralladura (no queda con mucho sabor a naranja)
1 cda. de agua de azahar

Ponemos a calentar el horno a 180-200 grados.
De igual modo, se mezcla huevo y azúcar, se añade zumo de naranja y agua de azahar, el aceite y el yoghurt. Se va batiendo todo a medida que se van añadiendo ingredientes hasta que estén bien integrados.
Se mezclan aparte las harinas con la levadura y el bicarbonato y se van incorporando en la mezcla de ingredientes húmedos.

Una vez bien mezclado se pone en un bol y se introduce en el horno unos 30 minutos a 190 grados (según horno) y luego se baja a 180, según el molde que uséis.


Y está listo...



Opcionales en ambos casos: Vainilla en polvo, canela y cardamomo o zumo de un limón y ralladura ..

La verdad es que el resultado es muy bueno en ambos casos, no tiene nada que envidiar al original en cuanto a esponjosidad y es bastante más sano. Tampoco hay diferencias sustanciales entre uno y otro; quizá el segundo es menos dulce y sabe menos a aceite.

¿Conocíais este bizcocho?¿Qué variantes hacéis vosotros?



29 noviembre 2014

Aventuras en la cocina: Bizcocho integral de chocolate y panella para tarta de dos chocolates y fresas.



A veces entre cumpleaños, aniversarios y demás celebraciones nos saturamos un poco de tanto de dulce, no porque no nos guste sino porque el cuerpo no lo necesita, por lo que para el último hice lo de siempre, usar a mi familia como "conejillo de cata" y hacer un bizcocho para tarta (que como sabéis no es exactamente igual que un bizcocho para comer solo) integral y con panella en lugar de harina y azúcar blanco.

Por si no lo sabeis, la panella se extrae también de la caña de azucar pero a diferencia del azúcar, posee otros nutrientes esenciales y no sólo glúcidos. Aunque no deja de ser un azúcar, es bueno pensar en sustituir por este tipo de endulzantes cualquier edulcorante artificial o azúcar blanco o incluso "moreno" clásico. 
Cómo veréis tiene mantequilla, que podéis sustituir por aceite de oliva virgen (anque el poro del bizcocho será más grande). Soy bastante fan de la mantequilla, irremediablemente, pero os doy dos cantidades para los que no sois tan fans pero preferís hacerlo con mantequilla.



INGREDIENTES:
70 gr de harina de trigo para resposteria
180gr de harina de trigo integral
50 gr de azúcar moreno
100 gr de panella molida
125 - 175 gr de mantequilla ecológica sin sal a T ambiente.
1/2 sobre de levadura química (NO de panadería)
3-4 huevos medianos
Avellanas sin salar semipicadas al gusto. Algunas enteras. 
Una pizca de sal
1/2 cucharadita de bicarbonato. 
1/2 tableta de chocolate puro. 

Fundimos en chocolate al baño maría y dejamos templar. Encendemos el horno a 200 grados. 
En Kitchenaid: con la varilla mezclamos mantequilla, azúcar, sal y panella hasta que quede a punto de pomada y luego vamos añadiendo los huevos 1 a uno. Añadimos el chocolate. Batimos al velocidad media. 
En otro reciepiente mezclamos las dos harinas, levadura y bicarbonato, y añadimos las avellanas picadas. 
Ponemos la pala mezcladora y añadimos poco a poco la mezcla seca a velocidad baja. 
Mezclamos hasta que quede una pasta y vertemos en una molde previamente engrasado.
Bajamos la T del horno a 180 grados e introducimos a altura media durante 30-45 minutos, según el tipo de molde elegido. 
La cantidad sería adecuada para un molde tipo plumcake, con el cual tardaría unos 40 minutos, por lo que si extendemos lo ideal es dejarlo 25-30 minutos (sin abrir el horno) para que no quede seco.

Sacamos, dejamos reposar unos 10 minutos y desmoldamos sobre la rejilla. 
Cuando esté medio templado podemos envolverlo en fil transparente y dejarlo reposar bien tapado un día, hasta preparar la tarta. 
Si lo hacéis para consumo solo usad la cantidad de mantequilla mayor para que esté más jugoso.


Para hacer la tarta, aparte del bizcocho:

400 ml de nata para montar
1 tableta de chocolate blanco.
1 cucharada de panella
1 cucharada de miel
1 tapón de brandy (opcional)
1 vaso de agua
1 rama de canela

Con el agua, la canela, el brandy y la miel hacemos un jarabe al fuego que retiramos y dejamos templar,  para mojar el bizcocho la cantidad que queramos.


Mientras calentamos la nata y derretimos  en ella el chocolate blanco, dando vueltas a menudo. Cuando este derretido retiramos del fuego y ponemos la mezcla a enfriar, primero a T ambiente, luego en la nevera y por último al congelador, como la nata, ya que esta mezcla se montará. 
Metemos el vaso de la kitchenaid al congelador 10 minutos antes de montarla.
Cuando todo está bien frio montamos la mezcla de nata, añadiendo la panella al gusto (recomendable probar porque el chocolate ya la ha endulzado). 
Recordad que tarda más en montar que una nata "normal", pero se monta al alta velocidad igualmente y hay que vigilarla por si "se pasa".
Una vez montada se abre el bizcocho, se "emborracha" con el jarabe en el grado deseado y rellena de la nata de chocolate blanco. 



Nuestra decoranción por encima también fue chocolate blanco y una virutas de chocolate negro (las sacamos del resto de la tableta usada para el bizcocho con un cuchillo), y el toque final fueron unas fresas naturales cortadas por la mitad aunque con unas frambuesas habría estado aun más espectacular. 
Una alternativa de tarta un "pelin" mas sana (recordad que la panella y lam iel siguen siendo azúcares) que la clásica pero deliciosa. 
¿Qué os parece? 


09 febrero 2014

Aventuras en la cocina: Cupcakes de Red Velvet con frosting de queso al aroma de limón




Mmmmm....es que desde que hice red Velvet por primera vez me he enamorado de este bizcocho, por tierno, jugoso, sencillo, deliciosamente ligero y sobretodo, por precioso.




Si, sí, si algo tiene este red Velvet es que si se sigue la receta obtienes un color y textura que hacen honor a su nombre, terciopelo rojo.


De momento sólo lo he probado en cupcakes, no en bizcocho entero, pero para el próximo cumpleaños me parece que va a caer una tarta red Velvet porque de verdad que estoy fascinada.

El bizcocho no sólo coge un color precioso, si no también una textura fantástica y un sabor delicioso, que como veis contrasta con el blanco del frosting.





Bueno, la receta obviamente no es mía, la he sacado del blog Churretes de chocolate. Dí con él por casualidad, pero al abrirlo me di cuenta de que a la autora la había visto en la TV, concretamente el casting del programa Deja sitio para el postre, y me pareció una pena que no entrara porque era más repostera que algunos que sí lo hicieron, pero la tele debe ser así.

Bueno, aquí está su receta, que no voy a copiar porque la he hecho igual; yo añadí mantequilla y como colorante uno que compré expresamente en una tienda estupenda que he descubierto en Alcorcón gracias a mi querida Anita.
El colorante se llama Red Velvet, es liquido (bakery emulsion) de marca Lorann Profesional Kitchen y, como su nombre indica, es específico para este bizcocho.



El frosting también lo he hecho siguiendo la receta, salvo por añadir unas gotas de esencia de limón para darle un poco de frescor, ya sabéis que por aquí gusta el limón. Me ha gustado especialmente este frosting porque no es un buttercream; la nata lo hace mucho más ligero, queda como un Chantilly pero aguanta varios días en la nevera sin desmoronarse y la textura no se altera.
Desde esta receta he hecho varias (propias) que ya publicaré, y en todas he hecho el frosting de forma similar, es decir, añadiendo siempre un porcentaje de nata montada, y el resultado es espectacular.

Para aplicarlo usé una boquilla 1M de Wilton, metálica, me costó menos de 3 euros, con manga desechable (que se puede lavar y reusar al menos una vez, porque es gruesa) y puedo decir que merece la pena tener estas boquillas. Que diferencia con respecto a la de de plástico que tengo, nada que ver, con esta quedó sensacional, no perfectos pero para ser los segundos que hago estoy llena de orgullo y satisfacción, jejejeje.
Se llena muy bien (podéis ayudaros con un vaso de tuvo para rellenarla), se maneja perfectamente y el resultado es muy bueno incluso si, como yo, sois amateurs.

























La decoración roja son lazos o bolitas de fondant que compré en Alcampo, marca Easycakes. De sabor no está malo para ser fondant, o sea, azúcar puro, y no se moldea nada mal.
En algunos veis el toque Amanda, porque para ella ha sido como jugar con plastilina, y aunque su decoración es un poquito más grande, da un toque muy artístico.





Si os animáis a meteros en esto de los cupcakes, probad la receta, no creo que os decepcione. 

*Más recetas de cupcakes en mi tablero de Cupcakes de Pinterest

07 febrero 2014

Aventuras en la cocina: Bizcocho integral de claras de huevo




Últimamente estoy intentando adaptar algunas de las recetas que más me gustan para poder hacerlas con harina de trigo integral, azúcar moreno, salvado de avena o cualquier otra modificación que las haga un poco más sanas.




En este caso, para aprovechar unas claras de huevo pasteurizadas que me sobraron de un glase real, hice un bizcocho de claras de huevo con harina de trigo integral y un par de cucharadas de salvado de avena.

Si ajustais el azúcar al mínimo (yo os pongo la cantidad más o menos standard), os quedará un bizcocho ligero y esponjoso, ideal para desayuno o para utilizar en otras recetas, no demasiado dulce ni empalagoso.

Este bizcocho no es un angel cake, pues como vereis lleva mantequilla, aunque no demasiada, y lo hace un poco más esponjoso pero lo elimina de la categoría de angelcakes.




INGREDIENTES:

70 g de Harina de trigo integral
30 g de Harina de trigo normal Mantequilla
4,5 Claras de huevo pasteurizadas (o de las que separamos de la yema)
125g-175g de Azúcar blanca
80-100 g de mantequilla
Esencia de vainilla o almendras (opcional)
2 cucharadas de salvado de avena (opcional)




Fundimos la mantequilla al baño maria y la dejamos enfriar de nuevo a temperatura ambiente.
Precalentamos el horno a unos 180 grados y untamos un molde alargado (tipo plumcake) con mantequilla y dejamos enfriar en la nevera.

Batimos las claras a punto de nieve muy firme y, sin dejar de batir, añadimos el azúcar. Queda como una especie de merengue, no duro pero si firme y brillante.



A continuación tamizamos la harina poco a poco sobre la mezcla, removiendo con una espátula con movimientos envolventes de tal forma que no se bajen las claras.
Finalmente añadimos la mantequilla líquida (no caliente ojo) y la esencia, cuidando al mezclar de no bajar las claras.


Una vez se ha incorporado todo (mezclar lo justo para incorporar), lo vertemos en el molde y horneamos inmediatamente a altura media durante unos 45 minutos (hasta que salga el palillo limpio).

Recomiendo, igual que en los angel cakes, dejar enfriar con el molde boca abajo y desmoldar una vez esté totalmente frío, así evitaremos que se se chafe o baje por el centro.

Se puede servir sólo o acompañado de lemon curd (como fue mi caso), nata montada o, lo ideal, algún tipo de compota de frutas.








16 enero 2014

Aventuras en la cocina: bizcocho de limón






Cuando desde madresfera y El corte inglés me llegó la propuesta para participar en el concurso que el segundo organizaba de masterchef junior me entusiasmé porqué los que seguís mi blog de forma regular, los que me conocéis un poquito, sabéis que una de las cosas que más me gustan en meterme en la cocina con Amanda, la mejor ayudante.

Yo hago muchas cosas con Amanda, multitud de recetas, más o menos sencillas, de las cuales sólo tenéis una pequeña muestra, pero la que traigo hoy es casi nueva, una pequeña vuelta a un bizcocho de limón, huyendo del tradicional de yogurt y agregandole una cobertura deliciosa.



Pero ojo, que es de limón, limón, sabe muchísimo, para mi gusto es delicioso pero como siempre, podéis jugar con la cantidad de zumo de limón para que sepa más o menos. Igual ocurre en la cobertura de limón: a más azúcar, más pastoso y dulce. El sabor os recordará al del lemon curd, pero algo menos empalagoso.
Este bizcocho además también ha sido el estreno de mi Kitchenaid Artisan.
Espero que os guste.



INGREDIENTES* para la masa:
2 limones
100 g. de mantequilla
2 huevos
115 g. de azúcar
1 pizca de sal
110g de harina de fuerza 
1.5 cucharaditas de levadura en polvo



Para la cobertura:
1 limón
125g de azúcar glas

*Con estos ingredientes sale un bizcocho pequeño, como un plum cake más o menos, tamaño ideal para 4 personas. Si queréis uno grande, doblad las cantidades pero cuidado con el limón, id probando para asegurar que queda a vuestro gusto. 


Mientras encendemos y precalentamos el horno a 180grados, nuestro pequeño pinche puede engrasar el molde, rectángular, dándole un taco de mantequilla previamente endurecida en la nevera. A continuacion, pueden espolvorear un poco de harina en el molde; con todo esto facilitaremos el proceso de desemoldar.
Para el bizcocho, los niños, con ayuda de un escurridor, lavaran los limones con agua caliente y los secaran. Cortamos finas tiras de piel; si tenéis rizador de cítricos mejor, si no podéis usar un rayador o un cuchillo pelador. A continuación, nuestros pinches pueden exprimir los limones mientras nosotros, en un cazo, derretimos mantequilla en el fuego.
Reservamos todo por separado.



Aparte, batimos con el accesorio de barilla los huevos con el azúcar y la sal hasta obtener una crema.
Los niños mezclaran la harina y levadura, y la tamizaran sobre la mezcla anterior. Mezclamos bien todo con la pala. Añadimos a la mezcla la rayadura y el zumo de limón, seguimos mezclando y sin parar la batidora, a velocidad baja, añadimos la mantequilla derretida.



Una vez mezclado, lo echamos al molde y horneamos 45 minutos más o menos a altura media.
Para el glaseado lavaran de nuevo el limón en agua caliente y secaran.
Rayamos igualmente la piel y les dejamos exprimir los limones.
En un cuenco mezclarán con el azúcar, hasta obtener una pasta.
Una vez cocido el bizcocho lo dejamos enfriar 5 minutos en el molde y lo sacamos a enfriar a la rejilla. Una vez frío, vertemos parte del glaseado en un plato y rebozamos la parte de arriba en el glaseado.



A continuacion vertemos el resto del glaseado de tal modo que escurra un poco por los lados y...¡a merendar!

10 agosto 2013

AVENTURAS EN LA COCINA: BUNDT CAKE DE NARANJA Y CHOCOLATE (SIN AGUJERO)



Hace unos días adelanté una foto en instagram del making-off de esta receta. Ya no quedan ni las migas así que debe haber gustado.
La receta original la cogí del blog de Lola en la cocina, aunque yo preferí hacerlo de chocolate y naranja, y como no tenía molde con agujero ni tampoco uno piramidal pues no me quedo con ninguna de las formas características de este bizcocho, aunque el sabor si es auténtico.
Otra cosa característica es que suele cubrirse con un glase, algo que también me salté para que mi hija no tome tanto azúcar, pero si lo haceis para una ocasión especial, incluid este glaseado porque es una delicia.



INGREDIENTES
300 g. Harina

1 y media cucharadita de levadura 
1/2 cucharadita de sal

230 g Mantequilla
350g Azúcar
Ralladura de naranja
4 Huevos y una yema
150g de queso crema (tipo untar)
Esencia de vainilla
Chocolate negro en chips o cuadraditos.


Precalentar el horno y engrasar el molde.
Batir la mantequilla a temperatura ambiente y el queso, añadir azúcar y naranja. Seguir batiendo. Añadir los huevos enteros, sin batir, uno a uno, y la yema: asegurarnos de que están bien integrados antes de añadir el siguiente.
 Tamizar la harina con la levadura y añadir a la mezcla húmeda. Mezclar con espátula.
Añadir los chips de chocolate pasados por harina (sino quedarán al fondo como a mí).
Hornear 55-60 minutos, a unos 175-180grados, hasta que la aguja salga limpia.
Dejar reposar 10 minutos fuera, desmoldar y enfriar.






Para el glaseado(opcional, yo no hice), se mezcla 100g de azucar, 3-4 cucharadas de zumo de limón y almendras picadas. Se juntan hasta que adquiera consistencia de miel. Se cubre el bizcocho una vez frío, y se deja enfriar.











30 abril 2013

Aventuras en la cocina: Bizcocho de zanahoria


Ayer pensaba hacer la crema de zanahoria que propuso Ananda hace unos días, aprovechando unas zanahorias que tenía, pero olvidé comprar agua con gas, así que, como la tarde se puso casi otoñal, decidí hacer mi bizcocho de zanahoria.  Esta receta es a la que he llegado después de mezclar y modificar otras de la red, por lo que es propia. Espero que os guste tanto como a mi bichito.  

INGREDIENTES*:
200 gr. harina normal o integral
180 gr. azúcar (algo más si es moreno)
100-125 gr. mantequilla
3 huevos
250 gr. de zanahoria
1 sobre de levadura
1 pizca de bicarbonato
Canela en polvo
Esencia de vainilla o limón, ralladura de naranja


Pelamos y cocemos las zanahorias, aunque yo la hago al vapor porque así quedan más duritas y luego se pueden ver trozos al aplastarlos o se pueden rallar, de lo contrario queda una pasta más pure. Precalentamos el horno a 180ºC. 


Batimos los huevos, los mezclamos con la mantequilla a temperatura ambiente, añadimos el azúcar y mezclamos con ayuda de la batidora. Le agregamos la esencia y las zanahorias que previamente habremos triturado con un tenedor, rallado o pasado por el pasapurés, y mezclamos todo bien con una cuchara.

En otro bol tamizamos la harina, añadimos canela al gusto (contad con que la canela puede tapar el sabor de zanahoria), la levadura y el bicarbonato. Mezclamos todo. Agregamos esta mezcla, la seca, al bol donde tenemos el resto de ingredientes y mezclamos vigorosamente.
La mezcla final es algo más espesa que la de un bizcocho clásico, pero no llega a la consistencia de una masa de pan o brioche. 
Vertemos en un molde de horno alargado y lo horneamos unos 45 minutos a 150-160º (en mi caso porque mi horno es sólo de resistencias), hasta que al meter un cuchillo la punta salga limpia.  
A mi me ha quedado oscurillo porque a  la encargada de la canela se le fue la mano; lo normal es que quede un poquito más blanco pero no blanco. 

Se suele servir con frosting de queso, aunque yo no lo hice es sencillo: 200 gr. de queso de untar, 100gr. de azúcar glass, esencia de limón o vainilla. Se bate el queso y se agrega azúcar y esencia la gusto. 

Espero que os guste!