07 febrero 2014

Aventuras en la cocina: Bizcocho integral de claras de huevo




Últimamente estoy intentando adaptar algunas de las recetas que más me gustan para poder hacerlas con harina de trigo integral, azúcar moreno, salvado de avena o cualquier otra modificación que las haga un poco más sanas.




En este caso, para aprovechar unas claras de huevo pasteurizadas que me sobraron de un glase real, hice un bizcocho de claras de huevo con harina de trigo integral y un par de cucharadas de salvado de avena.

Si ajustais el azúcar al mínimo (yo os pongo la cantidad más o menos standard), os quedará un bizcocho ligero y esponjoso, ideal para desayuno o para utilizar en otras recetas, no demasiado dulce ni empalagoso.

Este bizcocho no es un angel cake, pues como vereis lleva mantequilla, aunque no demasiada, y lo hace un poco más esponjoso pero lo elimina de la categoría de angelcakes.




INGREDIENTES:

70 g de Harina de trigo integral
30 g de Harina de trigo normal Mantequilla
4,5 Claras de huevo pasteurizadas (o de las que separamos de la yema)
125g-175g de Azúcar blanca
80-100 g de mantequilla
Esencia de vainilla o almendras (opcional)
2 cucharadas de salvado de avena (opcional)




Fundimos la mantequilla al baño maria y la dejamos enfriar de nuevo a temperatura ambiente.
Precalentamos el horno a unos 180 grados y untamos un molde alargado (tipo plumcake) con mantequilla y dejamos enfriar en la nevera.

Batimos las claras a punto de nieve muy firme y, sin dejar de batir, añadimos el azúcar. Queda como una especie de merengue, no duro pero si firme y brillante.



A continuación tamizamos la harina poco a poco sobre la mezcla, removiendo con una espátula con movimientos envolventes de tal forma que no se bajen las claras.
Finalmente añadimos la mantequilla líquida (no caliente ojo) y la esencia, cuidando al mezclar de no bajar las claras.


Una vez se ha incorporado todo (mezclar lo justo para incorporar), lo vertemos en el molde y horneamos inmediatamente a altura media durante unos 45 minutos (hasta que salga el palillo limpio).

Recomiendo, igual que en los angel cakes, dejar enfriar con el molde boca abajo y desmoldar una vez esté totalmente frío, así evitaremos que se se chafe o baje por el centro.

Se puede servir sólo o acompañado de lemon curd (como fue mi caso), nata montada o, lo ideal, algún tipo de compota de frutas.