04 febrero 2014

¿Cómo hacer jabón casero?





Lo de hacer jabón casero es casi una tradición familiar de esas que van de generación en generación, eso sí, en esta hemos evolucionado un poco y lo hemos adaptado para su uso en lavadora, haciendo jabón líquido.





Sé que hay muchas recetas de este jabón en polvo pero yo no las he probado porque suelo usarlo líquido, porque me parece un rollo tener que rallarlo y porque se supone que en líquido directamente en la cubeta se aprovecha más el detergente que añadido en el cajón, así que no pudo hablar de ese estado.





Primero daré unas nociones básicas acerca del jabón y sus ingredientes.

Hacer jabón no es más que un proceso químico llamado saponificación donde un hidróxido (sustancia que tiene en su composición un grupo OH, lo que la da un carácter básico) como la sosa caústica (NaOH) reacciona con un ácido graso (una sustancia grasa como aceite o manteca, cuya composición es una cadena carbonatada) para dar lugar a un compuesto sólido, que pasa a ser soluble en agua (al contrario de lo que ocurre con cualquier ácido graso, no solubles en agua en base al principio de "semejante disuelve a semejante").
Este proceso, con las precauciones básicas adecuadas, tanto en cuanto trabajamos con Sosa (un compuesto extremadamente básico que, al igual que cualquier sustancia que se aleja del pH neutro, puede "quemar" la piel), es bastante simple, seguro y sencillo, y cualquiera puede hacerlo en casa.

¿Que necesitamos?

2 litros de aceite
1 litro de suavizante
2 litros de detergente líquido
1/2 kg de Sosa







Deshacer sosa, siempre usando guantes, en 2 o 3 l de agua, removiendo con una cuchara o palo de madera.  Añadir 1 l de detergente, el suavizante y el aceite y completar hasta 12 l con agua.
Remover bien y dejar reposar pero removiendo varias veces al día.

Al día siguiente añadir el resto del detergente (hasta los 2 litros) y más agua; remover e ir añadiendo agua hasta que quede la textura deseada. Pueden ser incluso más de 25 litros.

Idealmente usaremos aceite usado, sí, usado, del que normalmente tiramos en nuestro punto limpio; este aceite, filtrado varias veces antes de su uso (hasta que no tenga impurezas), nos servirá fantásticamente para hacer el jabón aunque os parezca que es un aceite con olor "a sucio", lo importante es que no tenga grumos ni restos de comida porque el olor desaparecerá tras el proceso. Se puede hacer, por supuesto, con aceite limpio, pero se pierde el concepto de reutilizar y, sinceramente, creedme, para lavadora no es necesario.

El detergente y el suavizante recomiendo que sean buenos, de calidad; merece la pena porque vamos a obtener mucha cantidad y cuanto mejores sean los productos mejor será el resultado y el olor del jabón.

El otro día en la puerta del cole me comentaron una alternativa, sustituyendo el suavizante por un activador de lavado (para ropa de color, no blanqueante) y me pareció una buena idea para los que no usáis suavizante, pero yo no he probado aunque quizá la próxima vez lo haga así. 
Yo, aún añadiendo suavizante a la preparación, suelo añadir en cada lavado, porque me gusta que huela mucho la ropa a limpio, pero esto ya son manían particulares. 
Generalmente uso un suavizante concentrado de la linea de limpiadores ecológicos de Alcampo, en la cual hay varios productos con muy buena relación calidad-precio. 

No os olvidéis de haceros también con; un cubo o barreño muy grande, con capacidad para más de 25 litros, un cubo mediano para disolver la sosa, unos guantes y un palo para remover.
Además, guardad todos los recipientes de jabón de lavadora, suavizante... que podáis para rellenarlos y almacenarlos comodamente. 






Algunas observaciones:

- Con el tiempo puede ir espesándose con lo que añadiríais agua directamente al recipiente y listo, como   si fuera un concentrado, cerrar el tapón y agitarlo bien. 
- Si notáis que pierde olor haced como yo, usar suavizante en los lavados. Tranquilas que que pierda olor no significa que huela a grasa. Si huele a grasa hay algo mal.
- Si durante la mezcla veis que quedan dos fases separadas (una más líquida abajo y otra arriba) lo más probable es que falte aceite, con lo que podéis añadir más poco a poco hasta que quede una mezcla homogénea. 
- Según el color del detergente y suavizante, así os quedará la mezcla final. Yo he usado ambos de color blanco y mi resultado es tal cual, blanco. 
- Si dudáis sobre que cantidad usar, ir realizando pruebas; yo suelo usar un poco más del que uso con el comprado, aunque lo hago a ojo, según colada, manchas...
- Podéis usarlo para lavado a mano, para remojo de prendas muy sucias...y por supuesto se puede añadir blanqueantes activos como con cualquier jabón.