09 febrero 2014

Aventuras en la cocina: Cupcakes de Red Velvet con frosting de queso al aroma de limón




Mmmmm....es que desde que hice red Velvet por primera vez me he enamorado de este bizcocho, por tierno, jugoso, sencillo, deliciosamente ligero y sobretodo, por precioso.




Si, sí, si algo tiene este red Velvet es que si se sigue la receta obtienes un color y textura que hacen honor a su nombre, terciopelo rojo.


De momento sólo lo he probado en cupcakes, no en bizcocho entero, pero para el próximo cumpleaños me parece que va a caer una tarta red Velvet porque de verdad que estoy fascinada.

El bizcocho no sólo coge un color precioso, si no también una textura fantástica y un sabor delicioso, que como veis contrasta con el blanco del frosting.





Bueno, la receta obviamente no es mía, la he sacado del blog Churretes de chocolate. Dí con él por casualidad, pero al abrirlo me di cuenta de que a la autora la había visto en la TV, concretamente el casting del programa Deja sitio para el postre, y me pareció una pena que no entrara porque era más repostera que algunos que sí lo hicieron, pero la tele debe ser así.

Bueno, aquí está su receta, que no voy a copiar porque la he hecho igual; yo añadí mantequilla y como colorante uno que compré expresamente en una tienda estupenda que he descubierto en Alcorcón gracias a mi querida Anita.
El colorante se llama Red Velvet, es liquido (bakery emulsion) de marca Lorann Profesional Kitchen y, como su nombre indica, es específico para este bizcocho.



El frosting también lo he hecho siguiendo la receta, salvo por añadir unas gotas de esencia de limón para darle un poco de frescor, ya sabéis que por aquí gusta el limón. Me ha gustado especialmente este frosting porque no es un buttercream; la nata lo hace mucho más ligero, queda como un Chantilly pero aguanta varios días en la nevera sin desmoronarse y la textura no se altera.
Desde esta receta he hecho varias (propias) que ya publicaré, y en todas he hecho el frosting de forma similar, es decir, añadiendo siempre un porcentaje de nata montada, y el resultado es espectacular.

Para aplicarlo usé una boquilla 1M de Wilton, metálica, me costó menos de 3 euros, con manga desechable (que se puede lavar y reusar al menos una vez, porque es gruesa) y puedo decir que merece la pena tener estas boquillas. Que diferencia con respecto a la de de plástico que tengo, nada que ver, con esta quedó sensacional, no perfectos pero para ser los segundos que hago estoy llena de orgullo y satisfacción, jejejeje.
Se llena muy bien (podéis ayudaros con un vaso de tuvo para rellenarla), se maneja perfectamente y el resultado es muy bueno incluso si, como yo, sois amateurs.

























La decoración roja son lazos o bolitas de fondant que compré en Alcampo, marca Easycakes. De sabor no está malo para ser fondant, o sea, azúcar puro, y no se moldea nada mal.
En algunos veis el toque Amanda, porque para ella ha sido como jugar con plastilina, y aunque su decoración es un poquito más grande, da un toque muy artístico.





Si os animáis a meteros en esto de los cupcakes, probad la receta, no creo que os decepcione. 

*Más recetas de cupcakes en mi tablero de Cupcakes de Pinterest