03 abril 2013

El suelo pélvico




Hace un par de semanas estuve en un taller de suelo pélvico organizado por Besos y brazos e impartido por Marta, de la clínica Nortia, y la verdad es que me encantó, no solo por Marta, que es encantadora y súper profesional, sino por el tema en sí.
Yo debo reconocer que, igual que de crianza leí mucho durante el embarazo y lo tenía claro, en lo referente al parto y su preparación no le di la importancia que ahora se que tiene, no tenía ningún miedo, me parecía interesante y emocionante pero pensaba que el instinto era suficiente, sin ver la dimensión real que ahora veo, así que tengo esa espinita clavada, por lo que cuando me surgió la oportunidad de ir a este taller no lo dudé.

Para quien no lo sepa, el debilitamiento de esta zona es el causante de la incontinencia urinaria de esfuerzo que muchas mujeres tienen después de varios partos vaginales, que se agrava si se han sufrido episotomías o desgarros,  o ya a partir de cierta edad, pero no es algo ni mucho menos normal y puede remediarse. Si no sufrimos de esto, tampoco esta mal mantener la pelvis a raya para evitarlo en el futuro o de cara a otro embarazo.



Aunque el taller fue muy completo,  me gustaría contar las cosas que y no sabía o no tenía claras, como por ejemplo, que los ejercicios de Kegel que todas conocemos son los más efectivos para su fortalecimiento, pero habría que hacer unos 50 al día para conseguir que sean efectivos. Si tenemos la pelvis caída, en un mes de estos ejercicios podríamos recuperarla si somos constantes.
¿Como identificarlos? Pues es el mismo ejercicio que haríamos para cortar el pis, sin embargo, hacerlos mientras hacemos pis está totalmente contraindicado dado que repercutiría en la vejiga, al contrario de lo que muchos médicos antes recomendaban.
Como son ejercicios que se no se ven, podemos hacerlos en cualquier momento y lugar; mientras sacamos al perro, en el coche hacia al trabajo o mientras nos lavamos los dientes.

Otra cosa que no sabía era como el ejercicio en general, y las abdominales en particular, al estar pensados inicialmente para hombres, pueden repercutir muy negativamente en estos músculos, pues el suelo pélvico masculino es muy diferente al femenino.
Para hacer abdominales lo mejor son los hipopresivos, pues ayudan a recuperar el suelo a la vez que favorecen la reducción de un vientre prominente, es decir, que son ideales para el postparto (una vez pasada la cuarentena, quizá algo más) así como el pilates. En ambos caso es importante hacer los ejercicios muy bien y concentrados porque sino no os servirán de nada e incluso pueden lesionarnos otras partes.
Si queréis saber más sobre gimnasia hipopresiva lo mejor es acudir a un taller o sitio que la impartan, aunque la página abdominales hipopresivos es interesante.

Otro cada vez menos desconocido tema es el de la bolas chinas para esta zona; lo mejor es usarlas de una en una y no más de una hora al día, en momentos en que caminemos o estemos activos y nunca en el postparto ( cuarentena o incluso 3 primeros meses), aunque si en el embarazo (hasta salir de cuentas o romper aguas no hay problema).
Se supone que son efectivas para prevenir incontinencia urinaria y fortalecer el suelo, pero una vez que ya se tiene este problema primero tendremos que trabajar con los ejercicios de kegel al menos un mes, y una vez que esté fortalecido, ayudarnos con la bolas, y no al contrario.


Si tenéis la oportunidad os recomiendo acudir a un taller similar, pues creo que es interesante que, de vez en cuando, para variar, pensemos un poquito en nosotras.