06 mayo 2013

Fomentando la independencia


No, no estoy pensando en que mi pequeña se independice ya de casa, ni preparando el camino, sino que hablo de otro tipo de independencia. Independencia en el sentido de libertad y también en el de fortaleza de carácter. 
Hay dos frases de Maria Montessori que pueden resumir un poco esta visión "Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el aprendizaje" y "Ayúdame a hacerlo por mi mismo".
Tampoco hablo de obligar a hacerlo por si mismo, porque cualquier cosa obligatoria siempre es algo que nos gustaría evitar (trabajar, pagar impuestos, declarar a hacienda...), y ni siquiera me gusta ser persistente si ella no quiere, porque no hablamos de que crezcan antes de tiempo, o de que aprendan en unos tiempos marcados, sino de darles herramientas, ayuda y ánimos para que puedan hacerlo por si mismos todo lo que esté a su alcance. 


 La cocina es un sitio fantástico para empezar, porque pueden hacer e intentar muchas más cosas de las que imaginamos simplemente con aceptar esa ayuda que nos brindan.                                                       Hacer zumo, por ejemplo, es algo gratificante porque la recompensa es instantánea y ellos mismos lo van viendo. No es peligroso, no conlleva calor ni frío, ni objetos cortantes ni ingredientes excesivamente caros. 
Otra cosa interesante y fascinante para manipular son los huevos. Ponerle directamente el huevo cocido para que sean ellos los que lo pelen es algo que igualmente les resulta muy interesante y encuentran una mezcla de texturas que antes no han manipulado.                                                     De aquí se puede pasar a que sean ellos los que casquen huevos para tortilla y hagan un amago de batirlos... les parece tan curioso ese cambio de estado!
Es importante que les dejemos comer solos cuando muestran interés y lo piden, que nos insistamos constantemente en ser nosotros (para que no se manche, para que no tire la mitad, para que no tarde 1 hora) , porque pasado un tiempo perderán ese interés en favor de otro aprendizaje, y como no estarán acostumbrados a hacerlo será más difícil conseguir que coman ellos solos, además de haberle acotado y dirigido su interés natural. Estos aprendizajes no ocurren de un día para otro, por lo que, si decidimos redirigir su interés, no puede sorprerdernos que pasado un tiempo, cuando nosotros decidimos, les cueste más adquirirlos y acostumbrarse, porque ya no tienen interés en hacerlo. 
Si, esto es como todo, tarde o temprano lo harán, y sino les mandamos al comedor que como allí o comen solos o no comen y les obligan a comer de todo  pero, ¿no es mejor explicarle algo a alguien cuando tiene interés y te escucha que cuando no le interesa en absoluto el tema? 
Después de la cuchara y el tenedor llega el cuchillo claro. Un día, al poner la mesa, le puse su cuchillo; un cuchillo de esos de punta redonda y sierra, para los que al fin he encontrado utilidad. Le dije que era un cuchillo para bebes, su cuchillo, por si quería usarlo, nada más, y claro que quería, ¿como no iba a intentarlo si se le había abierto la puerta de algo que hasta el día anterior era de mama y papa, prohibido y peligroso?
En esto consiste facilitarle las herramientas sin insistir, dejarle que ella sola pruebe, que se fije en el uso que damos los demás y solicitar ayuda cuando les es necesario. 
Ya hace tiempo que lo usa, aunque para eso casi ha renunciado al tenedor; sujeta con la mano y parte, pero tengo claro que no es el momento de aprender modales y educación sino funcionalidad.

Hay muchas otras cosas que pueden hacer ellos solos, por ejemplo, el tema de la ropa, aunque en el caso de Amanda su interés es bastante limitado, salvo que se trate de disfrazarse o de salir a pisar charcos al jardín y jugar con el barro. Las únicas reglas para esto son no salir con la zapatillas de andar por casa y al entrar, descalzarse de nuevo, y ponerse ropa impermeable si llueve. Lo ideal es salir con las botas de agua, pero como el otro día no las encontraba, se calzó sus zapatos con el pijama, y así salió. 

Poco a poco van buscando la oportunidad de hacer las cosas ellos solos, lo que no significa que les obliguemos a crecer y madurar antes, sólo respetamos el camino natural de aprendizaje y es fantástico.