10 julio 2015

¿Y si hoy no quiero sonreír?




El otro día en un programa de Tv una de las concursantes dijo que tenía una hija y un marido perfecto y sólo le faltaba ganar para que su vida fuera perfecta. Acaba de terminar el post del estrés y la palabra PERFECTA  no paraba de resonar en mi cabeza, mientras pensaba en los estresante que debe ser mantener una vida perfecta.

Yo ya he asumido que ni la perfección plena ni la felicidad plena existen, que estas sensaciones de reducen a momentos y que si de verdad buscamos esa sensación de forma constante no solo lograremos un continúo grado de insatisfacción sino que además nos perderemos esos pequeños momentos que hacen la vida grande.
La perfección, como muchas otras cosas, creo que no sólo es subjetiva sino que además está sobrevalorada.



Me pasa lo mismo con esas publicaciones que tanto abundan en Facebook de "sonrie, es gratis" o "se feliz hoy", me provocan estrés...
...y no,  no es que yo sea un alma negra y mustia, más bien soy bastante optimista, pero esa continua obligación que nos hemos creado nosotros mismos de ser constantemente felices, no enfadarnos,  sonreír no me parece sana, porque mostrar nuestro disgusto o enfado en ciertos momentos y de forma racional no sólo es totalmente lícito sino que es además necesario para no acumularlo dentro.
Por supuesto, tener un mal día sin razón, un día de apatía general, tampoco me parece malo ni grave si no simplemente humano, y me cansa que en el mundo 2.0 no parezca licito más que en ciertos grupos dónde se acumula demasiado enfado, a veces rozando el sinsentido ¿quizá para compensar el que no podemos mostrar al resto?
Esperamos tanto de nosotros mismos, de los demás y de la vida que nuestras expectativas nunca se cumplen y al final solo vemos defectos en todo lo que nos rodea que nos es imposible tolerar, y esto incluye a nuestros hijos,  que no son como "deberían" o a nuestra pareja que tiene "manías" que no queremos aceptar o suegros y padres que esperamos que cambien sus ideas de toda una vida en 1 semana como si fuera una desintoxicación.

Pero además leemos miles de post y artículos donde o bien nos llenan( o llenamos) de etiquetas a nosotros mismos, como aquellos donde te dicen que tipo de padre/madre/pareja/hija/hijo eres, como si las personas pudiéramos clasificarnos por tallas y colores, o bien esos otros con " 20 cosas que DEBES/TIENES que hacer en verano/antes de los 30/antes de los 40/antes de tener hijos/ cuando tienes un hijo/ cuando estas embarazada/ cuando tienes 3 hijos/antes de morir....", como si no fuera suficiente mantener el ritmo, la sonrisa y la perfección que encima debemos demostrar que aprovechamos la vida y hacemos todo eso que DEBEMOS hacer.
Ufff...estoy cansada sólo de pensarlo y es que hace ya algún tiempo decidí relajarme en todo los sentidos y hacer lo que de verdad me apetece y me sale, sonreír o no, no obligarme a ser feliz sino simplemente aprovechar los momentos en que lo soy,  ser el tipo de persona que soy y hacer lo que me DEBO a mi misma, no lo que alguien decidió un día que debía hacerse. No se si todo esto me hace más feliz, no puedo comparar, pero si un poquito más libre. 


...Y esto es lo quiero transmitirle a mi hija. 

Y tú, ¿te sientes libre? 




*Imágenes sacadas de Morguefile.