15 diciembre 2013

¿Y el hermanito?






Ahora que Amanda ha pasado los 3 años, que ya va al cole y está adaptada, sería el momento "fisiológico" y "psicológico" ideal para ir a por el segundo, a por él o la hermanita... pero sin embargo no es el momento en otros aspectos como el profesional y económico, lo que te lleva al eterno dilema de ¿cuál es la franja de edad ideal entre uno u otro?

 Si hacemos un sondeo, la mayor parte de la gente dirá que entre 2 y 4 años porque luego se llevan mucho, se hacen muy celosos, no pueden jugar juntos, no parecen hermanos, te dará pereza...y un sin fin de razones, lógicas y absurdas a partes iguales.
En la página de Apepa tienen un breve pero interesante post a este respecto donde comentan que entre 3 y 7 años es la edad donde más celos se desarrollan ante la llegada de un nuevo miembro, pero, ¿significa ésto que fuera de esas franjas de edad no existen celos ni rivalidad? Todos conocemos a adultos celosos así que que duda cabe, la respuesta es no.
Un niño criado con cariño, atendido, seguro de si mismo y con confianza en sus padres, será un niño (y por ende un adulto) más seguro de sí mismo y menos celoso, aunque puede ocurrir y ocurrirá desde luego, que existan momentos de celos que el niño irá reconociendo y afrontando con ayuda de sus padres.





Lo que sin duda nunca haría para paliar los celos sería ignorar a un pequeño para evitar celos del mayor o reñir al mayor por ser celoso o no entender que su hermano es pequeño, son dos caminos sin duda equivocados que llevarán a un círculo vicioso. Tampoco veo bien esa tendencia a regalar a todos los hermanos (y primos) algún detalle en el cumpleaños de uno de ellos "para que no sea todo para el del cumpleaños" pero, ¡es que es su cumpleaños y no el de los otros! De nuevo, desde mi prisma, forma errónea.
Si nuestros hijos desarrollan muchos celos, no nos engañemos porque la culpa es nuestra y deberemos hacer un poco de introspección y buscar el motivo.


El tema jugar juntos, de la complicidad entre hermanos...es otra de esas razones que normalmente derivan de haber visto muchas teleseries ya que generalmente los hermanos suelen ser como las personas, distintas, y como distintas tendrán diferentes intereses. Se acompañarán más en el juego pero, salvo que se lleven 9 meses, estarán en muchos momentos de su vida en etapas de crecimiento diferentes con lo que sus juegos variarán. Al final, para jugar al lado o acompañarse, da igual que se lleven 3 o 5 años, aunque reconozco que, lógicamente, cuanto más cerca en edad estén más afinidad a este respecto tendrán.
Está demostrado que los niños, por lo general, juegan más a juegos de acción y contacto mientras que las niñas son más de imitación por lo que, al final, las diferencias se van ampliando si son de distinto sexo aunque yo me ratifico en el hecho de que no existen juguetes de niño o de niña.
Está claro que un niño de 2 años y otro de 4 jugarán más juntos que uno de 2 y uno de 8 pero, ¿no será el de 8 más responsable a la hora de tratar a su hermano? ¿No le será más fácil asumir todo? Es decir, que no todo es negativo en el trato tú a tú cuando aumenta la diferencia de edad.

En cuanto a la complicidad, creo que o la hay o no la hay; mi madre se lleva 18 años con su hermana pequeña, con la cual habla a diario a pesar de ser muy distintas, llegando su relación a rozar la de madre e hija, sin embargo conozco hermanos que se llevan dos años y no pueden ser más opuestos y fríos el uno con el otro.



La pereza....existe. Desde que Amanda, con 14 meses, empezó a dormir del tirón, me di cuenta de lo horrible que sería volver a despertarme cada hora o dos horas.
Yo entiendo la crianza de una forma que ya he comentado aquí,  preciosa pero absorbente, donde tu vida cambia, por supuesto, y mucho, se complementa y se enriquece, y ese concepto no cambiaría con el segundo o el quinto, por lo que hay que estar preparado para asumir esos cambios. Un día una madre (de esas que piensan que los niños se crían solos) comentó una vez a otra que se quejaba de que su hijo seguía sin dormir "pues para el próximo ya sabes, a su habitación desde el primer dia" y la otra muy serena le dijo "si, para el próximo ya sé que esto es lo que hay y si no, no lo tengo porque yo estoy haciendo lo que creo correcto aunque me queje". Amén.

Me hace gracia que la gente hable de tener hijos como si solo fuera dar biberones y cambiar pañales... ¡y se quejan de eso!¡eso les da pereza! jajajaja
A mi me da pereza dormir mal, tener la teta fuera 20 horas al día, que no quepamos 4 en la cama y nadie queramos irnos, las vacunas de los primeros meses con esos llantos que te parten el alma, que odie el coche y tengas que parar 15 veces en un trayecto de 10 kilómetros, tener que sincronizar siestas con todo lo demás...y aun así me desharía ante un bebe recién nacido. Ya casi ni recuerdo lo pequeñitos que son, lo bien que huelen, lo suave que es su piel, lo a gustito que se está con ellos en brazos.

Hace 4 años, estando embarazada, pensaba que no esperaría más de 4 para el segundo, pero la vida te pone en otra situación y gracias a eso empiezo a ver la situación de otra forma, ahora que conozco a muchos padres con hijos que se llevan hasta 10 y 12 años, mi mente se ha abierto mucho pues me transmiten su alegría a este respecto, en contraposición de lo agotados y frustrados que veo a muchos otros que han optado por 1,5 años o 2 o incluso 3 de diferencia. En alguna ocasión incluso han mostrado su arrepentimiento, derivado de agotamiento supongo, por esta precocidad, frente a la templanza y el soplo de aire fresco y de vida que manifiestan los que han esperado y meditado mucho más la decisión.




Y mi conclusión es que... (porque quien no se consuela es porque no quiere), da igual la franja de edades porque la decisión es de los padres (y no del hermano o hermana), porque son ellos los que tienen que criarlo, quererlo y encajarlo en la familia. Hay que sacar todo lo bueno de la situación.

¿Vosotros que opináis?