13 abril 2015

+...16 semanas




Si, si alguno no lo sabía es lo que creéis...En septiembre vamos a ser uno más en esta casa.

Hace 10 semanas, algo más de dos meses, miraba incrédula el test porque no podía creerme que fuera positivo y a la vez ya sabía que lo era sin necesidad de hacérmelo. Efectivamente los sueños de muchos terminan así, con un positivo, los de otros, los nuestros, continúan.





Y es que, aunque no haya sido buscado las cosas a veces llegan cuando tienen que llegar y hacen aun más fuerte el contraste de tristeza y alegría.

Después de esas primeras dos semanas asintomáticas la cosa cambió radicalmente y he pasado las 14 semanas restantes viviendo en un estado de resaca continúa, que no veo llegue a su fin. Y no nos engañemos, las resacas como las fiestas ya no son como a los veintitantos.

Ya he visto al bichito 3 veces, la primera era demasiado pronto, la segundo oímos ese latido mágico y la tercera ya pudimos ver esa mini personita que por el momento esta sana y crece bien, que es lo único importante ahora.




No sabemos si es niño o niña, y hemos decidido que si es posible ( y los planetas lo permiten) vamos a esperar al parto para llevarnos esa sorpresa y es que el segundo embarazo aunque diferente, no es tan emocionante como el primero. Una ya no cuenta las semanas y los días, ya no está pendiente de cada síntoma y ya no devora libros de maternidad mientras se acaricia la barriga así que la emoción de que en el parto te digan que es, o lo veas tu, debe ser indescriptible.
Pero esto hay que avisarlo constantemente porque no es la norma, y hasta el otro día la maestra de Reiki me dijo lo que era, pensando que me haría ilusión saberlo ya,  antes de que me diera tiempo a decirle que NO lo queremos saber.  Bueno, dio su percepción pero puede no ser correcta así que hemos reseteado para esperar a ese momento.

Los síntomas van pasando un poquito, casi nada, no os engaño, y la barriga empieza a crecer más rápido de lo que lo hizo con Bb, pero el tiempo a veces parece detenido y aunque estoy disfrutando porque es más que probable que sea mi último embarazo, se me están pasando las semanas taaaannn despacio.
El otro síntoma es el de los sueños, porque no paro de soñar un millón de cosas por noche, algunas incluso llevarían 2 y 3 rombos, y es algo curioso a la par que agotador porque me deja tener una noche plácida y tranquila.

Emocionalmente estoy viviendo es un embarazo, en contraste, mucho más consciente, y estoy tomando las riendas de él. He decidido informarme bien de los hospitales, visitarlos, buscar un centro para hacer yoga o pilates y acudir a una preparación al parto natural. He decidido que este embarazo y sobretodo este parto será de verdad como yo quiera que sea.
Exactamente, puede ser que me tengan que hacer una cesárea, pero si la hacen, quiero ver a mi hijo después y no quiero que esté solo mientras yo puedo atenderle siempre que esto sea posible.
Quiero que me atiendan profesionales que sepan de lactancia materna y que me ayuden de verdad si lo necesito.

Al final, cada embarazo de verdad es diferente por muchas cosas pero sobretodo porque en el segundo somos un poquito más sabias. Ya somos madres, ya nada nos detiene.