11 febrero 2017

Café natural Vs. Café torrefacto






El café siempre ha sido algo controvertido... a temporadas beneficioso, a temporadas perjudicial y, tras leer y recopilar información, como aficionada al café, creo que a ambos argumentos se les puede dar una parte de razón.

La cafeína no deja de ser un excitante, que en dosis elevadas es perjudicial para el organismos, pero si la eliminamos no tenemos porque tener un producto "sano", y es que gran parte de sus beneficios o perjuicios van ligados al tipo de tueste que se haya hecho al grano, aunque lógicamente un consumo no moderado y en combinación con muchos azúcares, lácteos o incluso alcohol, le hará perder cualquier beneficio.

Lo más típico siempre ha sido comprar café mezcla, es decir, mezcla de torrefacto y natural para así obtener un café con buen sabor, con fuerte tonalidad, aroma y cuerpo. Pero recientes ( o quizá no tan recientes) estudios nos dicen que el café torrefacto, debido al proceso especial de tueste a altas temperaturas y con azúcares, sería perjudicial para la salud y con efectos potencialmente cancerígenos.  Si observamos los granos de ambos se nota esta diferencia de tuestes a simple vista.




El café natural, por el contrario, posee antioxidantes naturales, lo que hace que se recomiende moler en casa para que esos antioxidantes sean los máximos posibles. Antes el café se molía en casi todas las casas pero hoy en día no sólo se ha perdido esa costumbre sino que con la incorporación de máquinas de café, se han añadido aluminios, plásticos y otras sustancias como blanqueantes, que en combinación con las altas temperaturas pueden incorporar al café alguna de estas sustancias.


En definitiva, moler el café natural en casa y hacerlo en una cafetera italiana, tomarlo en un recipiente de cristal o porcelana, sin azúcar y a ser posible sin leche, y máximo una taza al día, será la forma de obtener todos los beneficios del café y evitar perjuicios, pero, ¿nos permite todo esto nuestro ritmo de vida?




*Imágenes obtenidas de pixbay.