05 noviembre 2016

La olla de cocción lenta



Llevaba meses y meses dándole vueltas a la idea de comprarme una "slow cooker" u olla de cocción lenta, pero hasta que una amiga no me confirmó que estaba encantada no me lancé a comprarla y es que no quería otro cacharro muerto de risa en la cocina.


Para los que no conozcáis estas ollas, también llamadas Crock Pot, por el nombre una marca, contar que son cazuelas eléctricas de bajo consumo que cocinan a baja temperatura, por lo que requieren cocciones largas o muy largas. A mi me recuerdan, salvando por supuesto las distancias, a esas cazuelas de barro con tapas que se usaban  (y usan)  en los hornos de leña para hacer asados lentamente.  

Están compuestas por un armazón metálico, que es lo que se calienta, y en su interior va una cazuela de cerámica que se extrae, donde se añaden los ingredientes. Incluye una tapa de cristal que permite controlar el interior y que sin ser hermética, no deja que los líquidos se evaporen con rapidez.



Las slow cookers pueden ser manuales o digitales y suelen tener la opción de alta temperatura, que suele ser 95 grados y baja, con unos 85 grados, es decir, siempre por debajo de los 100º.





¿Como elegirla?

Yo he optado por una Andrew James manual de 3,5 litros. 
He comprado la marca AJ porque tras leer y leer he visto que tiene buena relación calidad precio y no quería gastarme mucho sin saber si merecía la pena.
Me la han mandado de Reino Unido y me ha costado unos 30 euros con el envío, que ha tardado una semana aproximadamente. La corriente es totalmente compatible (máximo 250 V) y el problema del enchufe lo he solventado con un adaptador de poco más de un euro.
Pero hay muchas marcas como la propia Crock Pot, Russell Crow...que se pueden conseguir en España.

Respecto al tamaño, las propias páginas de venta recomiendan el tamaño a elegir según el número del platos que queremos obtener. Lo ideal es coger una olla de las que tengamos en casa de cada uno de los tamaños disponibles y pensar en lo que cocinaremos habitualmente y en que cantidad, así vemos lo que realmente necesitamos. Tened en cuenta siempre que la olla tiene que estar llena en, al menos, la mitad de su capacidad para que los resultados sean óptimos, por lo que comprar la más grande (8 litros) para cocinar habitualmente para dos no es la mejor opción.
Hay gente que tiene la mini para salsas, compotas, fondues... y luego una más grande (3,5 o 6,5 l normalmente) para los guisos propiamente dichos.
Normalmente 1,5 litros será para 1-2 personas, 3,5 litros será para unos 4 - 5 personas, 6,5 litros será para 6 -8 personas...pero insisto, la mejor orientación es la otra porque viendo la correspondencia litros-personas, tenderéis a cogerla más grande de lo que realmente necesitáis.

Una vez elegido tamaño, tendréis que pensar si la queréis manual o digital. Yo ni lo dudé y opté por la manual, que tiene tres opciones básicas; alta temperatura, baja temperatura y auto. La función auto funciona a alta temperatura durante 4 horas y luego cambia a baja para mantener el calor.
Con la manual se puede instalar un programador en el enchufe que la encienda cuando queramos o bien que tenga función de encendido y apagado (esto cuesta entre 6 y 12 euros aproximadamente) de tal forma que consigamos tener la comida siempre a la hora que queramos. Con algunas digitales se puede programar el apagado pero no el encendido, pero podéis mirar las opciones de que disponen si os interesa más digital.

En la manual, la opción auto está muy indicada para comidas congeladas, pues se mantiene en alta hasta que alcanza la temperatura de alta, que es cuando la comida estará descongelada y cocinada y luego cambia a baja y la mantiene caliente.

Con tamaño y tipo elegido, podréis elegir la marca según presupuesto (Crock Pot es más cara que otras marcas), opiniones (algunas son más lentas que otras y eso puede complicar el uso de recetas de la red) y hábitos de consumo (no será igual por internet que en tienda física).


INCONVENIENTES
- El principal inconveniente es que no se puede improvisar debido a los tiempos de cocción que según lo que preparemos, incluso en alta, varían entre 3 y 8 horas, lo que obliga a planificar las comidas con algo tiempo para disponer de los ingredientes con margen para su cocinado. Si sois de los y las que cocináis casi al día y necesitas rapidez lo vuestro es un robot de cocina y una olla express.
- No se puede recalentar los alimentos, para eso hay que usar el micro o los fogones.
- No sirve para cocinar cualquier cosa; la pasta, algunos tipos de pescado y las cremas(en toda caso se añaden al final) no pueden cocinarse aquí.
- Aunque se puede innovar, en principio está más indicado para guisos de cucharada, caldos y comida tradicional por lo que si no te van este tipo de comidas esta no es tu olla.
- No es una thermomix ni un robot, es una cazuela, como lo es la olla express pero de bajo consumo, sin peligros y lenta. Si buscas compararlo con robots de cocina o simulares no tiene nada que ver.
- En el caso de la mía (no se si todas) la cazuela interior no es apta para horno, por lo que si queremos darle a algo un golpe de horno (para dorar o gratinar) tenemos que cambiarlo fuente.
- Tampoco sofríe por lo que para sofreír o dorar hay que usar primero la sartén y luego pasar a la olla.
- En verano y/o en zonas muy calurosas no podremos programarla para que empiece en mitad de la noche porque los productos no podrán estar muchas horas sin cocinar ni refrigerar.



VENTAJAS
- La cocina lenta es la de toda la vida,  lo que permite que los sabores se integren de forma fantástica consiguiendo productos muchos más sabrosos.
- Cocina sin grasa, lo que permite añadir la cantidad que deseemos (no la que se necesite para que no se pegue...).
- Al no alcanzar temperaturas altísimas se conservan mejor los micronutrientes de los alimentos.
- Hay multitud de guisos de los de todo a la cazuela que nos facilitarán mucho la vida, especialmente en invierno.
- Permite hacer asados (aunque no gratine) si tenemos la precaución de que de producto no toque la asuela (poniendo una rejilla apta o papel aluminio entre el producto y la cazuela) pero serán asados muy jugosos y tiernos.
- Pueden hacerse bizcochos y otros dulces de repostería que puede que no queden perfectos visualmente pero se comenta(yo no los he probado) que quedan muy jugosos.
- Permite ahorrar con respecto a la vitro y, especialmente, con respecto al horno, que consume muchísimo.
- Este tipo de cocción permite usar carnes más duras o menos jugosas, que aunque tengan los mismos nutrientes que las partes buenas, siempre serán más baratas, y gracias a una coción lenta el resultado será estupendo.
- Una vez cocinado se puede congelar el producto como con cualquier cocción, lo que permitirá cocinar para varios días con un solo uso (depende del tamaño) y almacenar.


De momento lo que he cocinado me ha conquistado, las carnes se deshacen y cogen todo el sabor del aderezo, las salsas se evaporan poco por lo que no hay que añadir mucho líquido y así los sabores quedan concentrados. 

En mi álbum de pinterest estoy agrupando tips, recetas... de las que hay por la red. 
Os invito a visitarlo y seguirlo pues hay ideas fantásticas.

En breve os iré poniendo las recetas que nos vayan gustando ( y también los fracasos que vayamos teniendo) y si queréis que os resuelva alguna duda antes de comprarla, preguntad sin problema.