04 febrero 2015

4 de febrero, Día mundial del cáncer.




El cáncer es una enfermedad terrible, pero uno no sabe cuanto hasta que de verdad aparece cerca y esto, por desgracia, cada vez ocurre más a menudo.  Hasta entonces la vemos desde lejos, pensamos en su dureza sin tener ni idea de la realidad y, lógicamente, seguimos con nuestra vida. Hasta ese momento todos nos sentimos intocables, sentimos que somos inmortales. No es algo racional, ya sabemos que "aquí nadie se queda" pero al decirlo no somos conscientes, casi nunca, de la realidad de estas palabras. 
Las estadísticas apuntan a que 1 de cada 2 personas que nace hoy en España padecerá cáncer en algún momento de su vida y estas personas que nacen son nuestros hijos. 

Ayer murió un compañero de trabajo de PaPa debido a una insuficiencia respiratoria agudizada por el cáncer de pulmón que le había diagnosticado hace poco. No ha visto nacer a su segundo hijo ni verá crecer al primero. Yo no le conocía y aun así sigo en shock, porque es un realidad que está ahí y que, en cualquier momento nos puede tocar.  

No soy muy dada a hablar de estas cosas desde un trasfondo muy personal, pero hoy, en medio de esta gripe me apetece hacerlo porque creo que es importante que sepamos todo lo que nosotros podemos hacer para prevenir y combatir el cáncer. No significa que tengamos que vivir con miedo, ni deprimidos y llorando sólo significa que tenemos que ser conscientes de que en ocasiones nuestros actos tienen consecuencias positivas o negativas que podrán llevarnos en una u otra dirección. Una vez más la palabra "consciente" es la clave, porque vivir una vida sana, feliz y consciente quizá sea la mejor forma de hacerlo. 

Pero la persona que más cerca tengo es mi padre. Mi padre tiene cáncer de vejiga derivado de sus más de 40 años de fiel consumidor de tabaco. Es un cáncer en grado IV con una esperanza de vida de 9 meses desde que se diagnostica.  En enero ha hecho 9 meses que llamó a la puerta y que dejamos de ser inmortales. 

Quizá algún día os hable de lleno de como lo estamos viviendo pero hoy hay que apoyar a todos esos enfermos, a sus familiares y vivir el momento y sobretodo nunca perder la esperanza.